Con voz firme y preocupación visible, el exalcalde de Maicao, Mohamad Dasuki, alzó la voz frente a la progresiva ola de inseguridad que tiene en alerta a todo el municipio. Denunció que más allá de los robos y asesinatos, preocupa profundamente la normalización de ataques armados contra hogares, donde viven familias, niños y adultos mayores.
“Antes, las casas eran sagradas, hoy ni eso se respeta”
Dasuki recordó que, en otros tiempos, incluso los delincuentes respetaban los hogares. “Uno sabía que ahí vivían niños, mujeres, abuelos… y eso se respetaba. Hoy ya no”. Con tristeza y preocupación, lamentó que ahora se dispare sin importar a quién se pueda herir, solo por intimidar o exigir dinero.

Para el exalcalde, detrás de esta violencia hay un mensaje implícito: “Los bandidos quieren hacernos creer que aquí nadie puede progresar”. Según él, cada persona que intenta montar un negocio o mejorar su situación económica se convierte en blanco de extorsión. “Si no pagan, les hacen la vida imposible o los obligan a irse”, denunció.
Un llamado a la reflexión y a proteger la vida
Dasuki hizo un llamado profundo a la conciencia colectiva: “Maicaero, no le hagas daño a otro maicaero”. Afirmó que cada negocio que crece en el municipio genera empleo, impuestos e inversión social. “No podemos atacar al que emprende. Debemos protegerlos, porque su éxito es también el de Maicao”.
El exalcalde insistió en que los ciudadanos deben exigir a las autoridades garantías de seguridad, pero también unirse como comunidad. “No importa si se trata de una venta de fritos o una gran empresa. Todos merecen vivir y trabajar en paz”. Finalizó su intervención pidiendo a Dios que bendiga al municipio y a sus habitantes.




















