La crisis ambiental que enfrentan las playas de Riohacha volvió a ponerse sobre la mesa luego de que CorpoGuajira anunciara la apertura de una investigación contra la Alcaldía Distrital y la empresa Aqualia E.S.P. La entidad asegura haber encontrado indicios de incumplimientos en la normatividad ambiental tras detectar que las aguas residuales descargadas al mar superan los límites permitidos para su tratamiento.
Ecosistemas marinos, comunidades y autoridades bajo presión
El proceso se formalizó mediante el Auto 1260 del 6 de noviembre de 2025, sustentado en monitoreos del Laboratorio Ambiental de CorpoGuajira. Los análisis mostraron que parámetros como sólidos suspendidos totales, demanda química de oxígeno y demanda bioquímica de oxígeno exceden lo establecido por las resoluciones 0883 de 2018 y 0631 de 2015. El hallazgo confirma un riesgo directo para los ecosistemas marinos y costeros del departamento.
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CorpoGuajira advirtió que estos vertimientos no solo impactan la calidad del agua, sino que comprometen la salud pública de las comunidades que dependen de las playas para su sustento y recreación. El director de la entidad, Samuel Lanao Robles, fue claro al señalar que la investigación se conducirá con rigor técnico y legal, con el propósito de determinar responsabilidades y exigir correctivos inmediatos. Según dijo, la prioridad es proteger los ecosistemas y asegurar el respeto a la normatividad.
La corporación realizará visitas técnicas, diligencias administrativas y demás actuaciones necesarias para establecer el alcance de la afectación. En paralelo, las comunidades costeras y ambientalistas reclaman acciones más drásticas, argumentando que los episodios de contaminación se han vuelto recurrentes y que la falta de soluciones estructurales mantiene a Riohacha atrapada en un ciclo de deterioro ambiental.

Un llamado urgente a poner orden en la gestión del agua
Para muchos habitantes, esta investigación reabre una discusión aplazada durante años: la necesidad de modernizar el sistema de alcantarillado y garantizar un manejo responsable de las aguas residuales. Señalan que Riohacha, como capital de un departamento turístico y vulnerable, no puede continuar improvisando en un tema tan delicado. Además, insisten en que la protección del mar Caribe debe convertirse en una prioridad compartida por todas las entidades.
Con esta medida, CorpoGuajira busca marcar un precedente y dejar en evidencia que el deterioro ambiental no puede seguir normalizándose. El proceso servirá para definir responsabilidades, exigir correctivos y recordar que la sostenibilidad costera depende de decisiones oportunas, inversiones de fondo y una vigilancia ambiental constante. En Riohacha, la expectativa ahora gira en torno a resultados concretos que frenen la contaminación y recuperen la salud de las playas.






