Las opiniones expresadas en las columnas de opinión son responsabilidad exclusiva de los autores y no representan necesariamente la posición oficial de laguajirahoy. Escríbale al autor a [email protected].


-Publicidad-

El Departamento de La Guajira comienza el año con buenas noticias, de las cuales es portador el ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio Jonathan Malagón.

En el mes de abril del año pasado le expresamos nuestro reconocimiento por su gestión tendiente a la aprobación del Documento Conpes 3989, mediante el cual se le dio luz verde y se emitió un “concepto favorable a la Nación para contratar un empréstito externo con la banca multilateral hasta por la suma de US $50 millones, destinado al financiamiento del programa de agua potable y saneamiento para el Departamento de La Guajira”.

La buena nueva es que dicho crédito alcanzó a ser aprobado por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) antes de concluir el año, lo cual asegura el desembolso del recurso y su ejecución.

-Publicidad-

Merece la pena resaltar que este crédito, a diferencia del que contrajo el Departamento de La Guajira con el Banco Mundial, por valor de US $90 millones, para la financiación del Plan departamental de Aguas, esta vez es la Nación la responsable del crédito contratado y adicionalmente denominado en pesos colombianos ($181.759.5 millones), como dijo el ministro Malagón, “para reducir el riesgo por la volatilidad de la tasa de cambio”.

A los recursos del crédito se vienen a sumar US $7.75 millones adicionales (COP $25.000 millones, aproximadamente) no reembolsables asociados a la operación del crédito otorgados por el BID provenientes de su Fondo de Donaciones, en este caso para migrantes y otros US $5 millones (COP $17.000 millones, aproximadamente) con cargo al Fondo que administra el BID de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación.

De modo que si sumamos estos recursos no reembolsables con el monto del crédito, estamos hablando de una cifra consolidada de COP $223.759 millones para ser invertidos en la ampliación de la cobertura y mejorar la calidad del servicio de agua potable y saneamiento básico en el Departamento.

Con la inversión de estos recursos se propone el ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio alcanzar una cobertura rural del 70 % y en el área urbana del departamento del 86 % y una continuidad de la prestación del servicio de agua apta para el consumo humano de 16 horas. Adicionalmente, se aspira y se espera que el 68 % de la población del Departamento cuente con el tratamiento de las aguas residuales, que hoy está en estado crítico.

Recordemos que, según dicho Documento Conpes, “de acuerdo con los resultados del Censo Nacional de Población y Vivienda del 2018 del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la cobertura del 47 % del servicio de acueducto en el departamento de La Guajira representa una brecha de 40 puntos porcentuales con respecto al promedio nacional (88 %).

Para el servicio de alcantarillado la cobertura asciende al 42 %, es decir, 34 puntos porcentuales menor que el promedio nacional (76 %)”. De modo que el reto es inmenso.

De esta manera se le dará continuidad al Programa guajira azul, “con el objetivo de disminuir las brechas de acceso a agua potable y saneamiento básico”, que se puso en marcha desde 2018, enfocado fundamentalmente a llevarle soluciones a las zonas rurales. Según el ministro Malagón al cierre del año 2020 se invirtieron a través de este programa COP $86.000 millones para la ejecución de 13 proyectos con tan loable propósito.

Con este programa, además, como lo ha manifestado el Ministro, se tiene como objetivo “el fortalecimiento institucional de los prestadores de servicios públicos para mejorar su desempeño sectorial y el proceso de regionalización de estos servicios”.

Esto es clave, porque es la única manera de asegurar la continuidad y sostenibilidad de la prestación de estos servicios. Por ello, celebramos el paso dado por la Asamblea Departamental, a instancias del Gobernador Nemesio Roys Garzón al facultarlo para la constitución de la Empresa Departamental ESP de Agua (EDA) con una participación del Departamento con 51 % de las acciones de la misma.

Este es un paso en la dirección correcta, que debería consolidarse dotándola de un régimen corporativo que la blinde de las tentaciones clientelistas y asegure una gestión eminentemente técnica y alejada de los vaivenes de la política partidista.

Invito al señor Gobernador y a los 15 alcaldes del Departamento, que participan con el 49 %, a que den este segundo paso. La Guajira toda se lo sabrá agradecer. Como bien dijo el poeta español Antonio Machado: “despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas”.