Las opiniones expresadas en las columnas de opinión son responsabilidad exclusiva de los autores y no representan necesariamente la posición oficial de laguajirahoy. Escríbale al autor a [email protected].


Desconocemos las razones de la sorpresa que se llevaron sectores de la ciudadanía guajira cuando se conoció la noticia de la Corte Constitucional que anuló la credencial del Gobernador Nemesio Roys Garzón. No debía sorprender a nadie porque eso estaba dentro de las posibilidades. Y la Corte, en su real saber y entender como máximo intérprete de las normas legales en el país determinó que hubo doble militancia comprobada y no, como decía el ahora exgobernador, que la doble militancia era un simple tecnicismo.

Existió la ilegalidad y, al fin y al cabo, debe primar el cumplimiento de la ley. Por mucha votación que hubiese obtenido cuando se llevaron a cabo las elecciones, la Corte tenía que manifestarse y así lo hizo. La tutela le sirvió a Roys solo para prorrogar su agonía. Al fin y al cabo, gobernó un año más, en donde firmó muchos contratos y ayudó, y de qué manera, a su padrino político.

Muchos aducen que los guajiros se volvieron caníbales porque hasta querían comer del muerto. Triste concepto que trata de poner por encima de la Ley, el estar o no a gusto con un gobernante. Que no ha sido acusado de corrupción, vaya y venga; que la institucionalidad estaba volviendo al territorio, seguramente. Pero la ley es dura y hay que cumplirla por encima de nuestros pareceres.

-Publicidad-
-Publicidad-
-Publicidad-

No es que la Corte Constitucional o el Consejo de Estado estén contra La Guajira. Es que estamos acostumbrados y hasta perdonamos de buenas a primeras las ilegalidades que cometen nuestros gobernantes. Todo nos hace gracia y no censuramos, como deberíamos, los actos contrarios a las normativas legales de nuestros gobernantes. Por ello, siguen siendo líderes o jefes políticos con representatividad social. Por ello, siguen teniendo alta injerencia en el poder político regional.

Solo hay que mirar un poco de historia de nuestros exgobernantes del presente siglo, que todavía permanecen en el ojo del huracán por sus actuaciones. En general, son vinculados a investigaciones y sanciones de los diferentes órganos por violaciones a las normas electorales o por violaciones a las normas de contratación pública, o por las dos causas. Las causas electorales generalmente encubren un fraude y las de contratación encubren el clientelismo.

El primer gobernante electo del siglo fue Hernando Deluque Freyle, quien, primero, no terminó su período como gobernante porque el Consejo de Estado encontró fraude electoral en su elección; y segundo, por motivos de contratación, la Corte Suprema de Justicia lo encontró culpable de peculado y lo condenó a nueve años de reclusión.

Después llegó José Luis González Crespo, quien por motivos de contratación, fue condenado no una sino tres veces por la Corte Suprema de Justicia, aunque desde antes ya lo había inhabilitado la Procuraduría General de la Nación.

Vinieron luego los mandatos de Jorge Ballesteros y Jorge Pérez Bernier, quienes terminaron sus períodos de gobierno sin complicaciones aunque después de ello, sobretodo el segundo, ha tenido que responder los cuestionamientos de contratación que todavía le hace la Corte Suprema de Justicia y la justicia ordinaria. Pérez Bernier, ya en libertad por vencimiento de términos, espera determinaciones judiciales.

Llega el turno de Juan Francisco Gómez Cerchar, quien es abruptamente separado del cargo por motivos diferentes a los electorales y a los de contratación pública. Comportamiento atípico el de este gobernante por lo que no hace parte de nuestra comparativa.

En las elecciones atípicas para reemplazar a Gómez Cerchar se elige a José María ‘Chemita’ Ballesteros, el hijo del Senador, quien posteriormente, es condenado por la Corte Suprema de Justicia por el famoso contrato de prevención del dengue y más adelante por corrupción en contratos de alimentación escolar. Parece que las orientaciones y consejos del Senador no le sirvieron de mucho.

Aparece en el escenario Oneida Pinto que también es separada del cargo por encontrarse inhabilitada (motivo electoral) y posteriormente la fiscalía la síndica, entre otros motivos, de concierto para delinquir y peculado que cubre no solo su período como alcaldesa de Albania sino los seis meses que ejerció como gobernadora. Recuperó libertad provisional por vencimiento de términos, pero todavía sigue con determinaciones pendientes.

Por último, se elige como gobernante a Wilmer González Brito quien solo ejerce el cargo durante tres meses dado que se comprueban delitos electorales y el ahora el exgobernante Nemesio Raul Roys Garzón cuya credencial acaba de anular la Corte Constitucional por incurrir en doble militancia. Diecisiete meses le quedaron faltando a Roys para cumplir el mandato obtenido quebrantando el código electoral.

Leída la historia, sáquense las conclusiones. En general nuestros gobernantes en el presente siglo no han sido unas mansas palomas sino todo lo contrario. Todos, o casi todos, han defraudado el querer de la ciudadanía que buscaba dirigentes honestos sin bolsillos largos capaces de encontrar soluciones a nuestros males regionales. Sobra decir que, como sociedad, hemos fracasado en ese intento.

La salida de Roys Garzón no debía sorprender porque ya se intuía lo de la doble militancia. Y últimamente, se viene a saber que su gestión en materia de contratación fue escasa en transparencia o lo que es lo mismo, altamente opaca. En efecto, el portal Las2orillas informó la semana pasada que Roys Garzón en total firmó 709 contratos de los cuales 697 (98,3 %) fueron de contratación directa y abrió solo 4 licitaciones públicas.

Es decir, merece el título de ‘contratante opaco’ pues puso el clientelismo y los privilegios de los amigos por encima de la igualdad de opciones de la gente, y esto desfigura nuestra ya endeble democracia.

Como las implicaciones de los organismos de control en materia de contratación aparecen siempre que el gobernante ha dejado la silla del poder, esperemos resultados referentes a Roys Garzón. Ojalá, en eso, le vaya bien.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here