Quiero soñar con una guajira diferente

Eriberto Antonio Ibarra Campo
Eriberto Antonio Ibarra Campo
Odontólogo, especialista en gerencia en los servicios de salud, candidato magíster doble, maestría en Gestión Pública, máster en alta dirección, candidato magíster en administración de empresa, exconcejal de Riohacha en dos periodos. Actualmente diputado.

Hoy el Departamento de La Guajira atraviesa por un momento de gran incertidumbre sobre su futuro, tenemos una inestabilidad económica y social, en otras palabras, las cosas no están bien y necesitamos cerrar esas brechas que ya estaban pero con el Covid-19 aumentó.

Los escándalos de corrupción se han vuelto rutinarios sin que nada avance, hemos notado que el Gobierno Nacional guarda silencio a la hora de hacer inversión a los municipios, pero sí intimida y asusta porque no se sabe qué nuevo escándalo llega a nuestra tierra.

En todo el País nos están viendo a los guajiros desde un imaginario facilista que supone que ‘todos son corruptos’ o que creemos ‘que todo se vale’, escenario que ha sido utilizado por el populismo mediático. Todo esto es simple y llanamente que una cortina de humo para ocultar realidades.

En mi mente rondan una serie de preguntas como: ¿Dónde están los resultados que nos ha dejado la administradora temporal en salud, educación, agua potable y saneamiento básico?; ¿Quién hace el control  político a estas intervenciones nefastas, si no cumplen a los debates que son invitados en las diferentes corporaciones? ¿Será que nos toca aplicar el viejo y recordado refrán «si no puedes con tu enemigo Únete a él»?

Durante los últimos años he recorrido La Guajira y constatado cuanta gente maravillosa anhela tener un futuro esperanzador para ellos y sus hijos, donde cada uno no espera nada diferente a tener un trabajo digno y educar bien a sus hijos, donde no se exige nada porque esperan que las cosas serán mejores y todo hoy es incierto.

En La Guajira todo está peor, anteriormente aterrizaban los aviones y se llevaban a un dirigente político por supuesta corrupción y los niños wayúu muertos eran los protagonistas de una novela, hoy pasa lo mismo siguen muriendo niños y adultos no por causa del Covid-19 si no por hambre, pero esta vez no llegan los aviones, no se investiga y mucho menos sale en prensa los nuevos niños muertos por falta de agua y alimentos.

Las asambleas departamentales y los concejos de los municipios de Colombia estudian los planes de desarrollo, las hojas de ruta que diseñan el futuro de sus regiones los cuales sabemos que así como va el país con su economía restringida no vemos buen desenlace y cumplimiento de las metas trazadas para este cuatrienio.

Los guajiros tenemos un sueño basado en toda la riqueza humana y natural que hay en nuestra tierra, que podemos ser un departamento de equidad, progreso y desarrollo.

Tengo un sueño para que cuando en cada rincón de nuestro País se hable de La Guajira, lo que se escuche sean noticias que nos enorgullezcan y no que nos avergüencen.

Tengo un sueño que todos los guajiros seamos protagonistas, siempre catalogados de inteligentes, trabajadores, alegres, disciplinados y llenos de fortaleza para enfrentar nuestra crisis.

Tenemos todo para convertirnos en un Departamento próspero, educado, seguro, justo, incluyente y que logre dar un paso adelante para construir un futuro mejor para las nuevas generaciones.

La política debe representar ideas y principios para garantizar el trabajo por el bien común y esto debe hacerse desde las instituciones, no desde las vanidades ni los personalismos.

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1 COMENTARIO

  1. No hay que seguir soñando hemos estado dormidos mucho tirmpo sin acciones. Hay que actuar ….

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