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El abuso de poder, es la principal fuente de la maldad moral y de la corrupción moral. Esta ilegitimidad no solo se ve, en aquellos que tienen la potestad disciplinaria dentro de las empresas, sino también, en las personas que rodean a estos y, en cierta forma, influyen, proyectando o dirigiendo el sentido de responsabilidad en el procesado, hasta ser determinantes en los resultados, violándole incluso, el debido proceso. 

Desde la antigüedad, viene ocurriendo este fenómeno, se cita a Pitaco de Mitilene, uno de los siete sabios de Grecia, quien expresó: “Si queréis conocer a un hombre, revestidle de un gran poder”. Igualmente, ocurrió en la época medieval, los consejeros de los distintos reinos, abusaban de su cercanía con el Rey, para que este, le impusiera castigos inhumanos, a los que aquél, le susurraba al oído.

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Para diciembre de 1991, laborando en la Alcaldía de Riohacha tenía en contra, desde el Jefe de Recursos Humanos y uno de los asesores jurídicos de dicho ente territorial, todo porque siendo citador de la Tesorería Municipal, no les aceptaba órdenes que nada tuvieran que ver con el objeto contractual, parándome en la raya y haciéndolos infartar. ¿Qué tal? Ese era su problema.

En diciembre de 2007, en una empresa de aseo, llegaron a mi oficina todos cabizbajos, el conductor y los dos operadores de uno de los vehículos de recolección. Les pregunté: ¿Qué les pasó? Respondiéndome todos al unísono: “Acabamos de perder la prima”, ¿eso por qué?, insistí, esta vez, solo uno de ellos contestó: “Tuvimos un incidente, la licuadora del vehículo se enredó en un cable de tv e internet hogar.

La jefe de recursos humanos de esa empresa, con el reclamo de la dueña tasaron los daños en la suma de COP $2.200.000, violándoles el debido proceso, ordenó descontarle de ipso facto, al conductor la suma de COP $1.000.000 y, a los operadores COP $600.000 c/u. Inmediatamente, nos trasladamos al sitio de los hechos, observando que el cable de la empresa operadora, fue instalado a una altura de 3,5mts.

Les hice un memorial y les advertí que, por nada del mundo, se dejaran descontar ese dinero. Se argumentó a la dueña de la vivienda y, a la Jefe de Recursos Humanos que, la responsabilidad era de la empresa operadora, ya que debió instalar las redes a una altura mínima de 5 metros y, el vehículo de recolección de basuras más alto de la empresa, no llegaba a los 4mts.

Afortunadamente, la empresa operadora de tv cable, atendió la solicitud, se hizo responsable de la obligación. El pago que recibí, fueron las gracias y la alegría de esos trabajadores humildes que, confiaron en mí y, en las normatividades que rigen esos asuntos. ¡Claro! Para la jefe de recursos humanos, yo era una piedra en el zapato, porque le eché abajo, varias de sus decisiones verbales, constituidas con abuso de poder.

El proceso disciplinario establecido en la Ley 734 de 2002 o Código Disciplinario Único, ¡OJO! consta de varias etapas procesales: a) La Indagación Preliminar; Art. 150.- “…Esta tendrá una duración de seis meses y culminará con el archivo definitivo o el auto de apertura…”.

  1. b) La Investigación Disciplinaria: Art. 156. “…El término de la investigación disciplinaria será de doce meses, contados a partir de la decisión de apertura…” “…Vencido el término de la investigación, el funcionario de conocimiento la evaluará y adoptará la decisión de cargos, si se reunieren los requisitos legales para ello o el archivo de las diligencias…”.
  2. c) Decisión de cierre de la Investigación: Art. 160A … d) Art. 161. Decisión de Evaluación… e) Procedencia de la Decisión de Cargos…. f) Art. 165. Notificación del pliego de cargos y oportunidad de variación… g) Arts. 166 – 170. Descargos, pruebas y fallo. h) Art. 171. Trámite de la segunda instancia.

En algunas Oficinas de Control Disciplinario, abren a indagación preliminar y conociendo que, los seis meses que trata el artículo 150 de dicho régimen, están más que vencidos, con una interpretación errada del artículo 30 Ibidem, pretenden continuar el proceso, violando flagrantemente el Debido Proceso, sin tener en cuenta los artículos 12, 150, 156, 160A Ibidem, y las jurisprudencias de la Corte Constitucional. ¿Qué tal? ¡Mucho OJO! Amigo, servidor público.