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De seguro el lector se sorprenderá al ver este título y cuestionará con un interrogante, ¿por qué un amigo se expresa de ellos en esta forma?, ¿qué paso aquí? Mi respuesta es conceptuada para tranquilizar las mentes que piensan con el deseo. Suscribiendo el tema en mención a la narrativa de la obra literaria del autor; Dante Alighieri “la divina comedia” donde el protagonista es perseguido luego de perderse en el bosque por las fieras hambrientas y en su afán de huir de ellas, cae a una fosa que lo encierra en un submundo donde los errores son considerados pecados.

Mis amigos en remembranza son considerados culpables porque se atrevieron a sacar a Maicao del mundo macondiano donde era inexistente la intención de compararnos con otras ciudades que contaban con espacios de encuentros y equipamiento urbano para el disfrute de sus conciudadanos.

Esto nos permitió llevar a nuestros hijos al parque, a disfrutar las tardes en la puerta de la casa sin que la brisa levantara el polvorín generado por el estado de sus calles, disipamos el lamento para obrar una deuda secular al gobierno central con la firmar del “Acuerdo de Desarrollo Urbano”.

Donde intermedió el DNP con asesoría de la universidad Nacional. Para desempolvar proyectos como el anillo eléctrico entre Maicao y Riohacha, y explorar entre otras la posibilidad de abastecer el acueducto de aguas subterráneas, invirtiendo el gobierno central en 4 pozos de más de 500 metros de profundidad que en la actualidad están conectados al acueducto local.

Son innumerables los beneficios que están al servicio de la gente convirtiendo a estos amigos con la concurrencia de otros más en testigos, remplazando el liderazgo por testimonio de familias que hoy tiene un CDI cercano, para dejar a sus hijos mientras ellos trabajan o cuentan hoy con una casa propia y por demás la oportunidad de tener una ruta de buseta para llevarlos al Sena, entre muchas otras acciones de gobierno más.

No es fácil asumir una responsabilidad sin antes no saber para dónde se va y cuáles son los valores que te mueven para devolver a la sociedad todo lo que te ha dado. Por todo esto los amigos y otros más antes de pasar de compromisarios a culpable de todo esto que se ve y la gente disfruta.

Se actuó con una identidad orientada en una fundación con nombre ‘Guajira en Marcha’. Con una misión descifrada en un símbolo concluyente en el color ‘naranja’ que significa (creatividad, innovación, solidaridad), estos son los valores que mueven la voluntad de un puñado de hombres y mujeres que creen en una ciudad amable como modelo de desarrollo sostenible.

Por mi convicción soy un creyente que piensa que la religión es un camino para encontrar la verdad por eso deseo traer a esta reflexión de acusación el evangelio de Lucas; capítulo 6, del 43 al 45. «El árbol y su fruto Ningún árbol bueno da fruto malo; tampoco da buen fruto el árbol malo. A cada árbol se le reconoce por su propio fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas. El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca».

Este contexto nos lleva a precisar que se fabricó una acusación procesal con una verdad a medias, con la intención maligna de convertir a los amigos en sujetos procesales de una verdad mal contada que termina acompañada de una orden de captura arbitraria, producida por árboles de frutos malos que se gozan de manera perversa con la propagación premeditada en redes sociales, presagiando el final del fin descifrando la abundancia de maldad que guardan en sus corazones para exhalado por sus bocas.

Todo este acontecimiento tiene una intención y es la de borrar del escenario político el reconocimiento de una sociedad que declara culpable a estos amigos por haber contribuido a superar parte de las carencias en las que vivían.

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