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La familia es el núcleo de la sociedad, el espacio de amor y transformación del ser, es el factor de protección por excelencia en la calidad de vida del hombre. Cuando las familias son fuertes y estables, también lo son los niños que muestran mayores niveles de bienestar, físico y emocionales. (Iain Duncan Smith).

Como lo había prometido la última serie de los héroes es dedicada a esta institución, con la familia robledo, otros seres humanos extraordinarios que, al conocer su historia de vida, son ejemplo de transformación para la sociedad.

Los conocí en el ámbito educativo, una familia numerosa, padre, madre y cuatro hijos, el padre vendedor ambulante, madre promotora en un almacén, muy humildes, pero siempre dándoles a sus hijos dentro de las limitaciones, todo para sus estudios de los cuales siempre se caracterizaron, por ser los mejores.

Siempre se les premiaba. Porque sus cuatro hijos ocupaban los primeros lugares de la institución, en reuniones de padres se les preguntaban como hacían, para obtener esos resultados, siempre respondían, con mucho amor, disciplina y propósitos de familia. Donde les inculcaban a sus hijos lo importante de tener sueños, convertirlos en metas y luego en planes de acción para llegar lejos.

Pero hasta ahí todo sería normal, en su pobreza heredaban, los zapatos y la ropa de los hermanos el estreno era una vez al año, en diciembre, gracias a los almacenes de remate de la ciudad. Pero las expresiones de afecto y respeto abundaban. Si para el almuerzo había arroz con huevo se compartía en unión con la mayor alegría del mundo.

A pesar de estas limitaciones, era tan grande el principio de solidaridad y nobleza que fueron capaces de adoptar a Jaime Urdaneta un compañerito de sus hijos, venezolano abandonado por su familia como muchos casos en nuestro municipio. Este joven fue acogido con ternura y amor por estas personas salvándolo de las calles, el vandalismo y la criminalidad.

La Madre Teresa de Calcuta expresó esta frase “¿Qué puedes hacer para promover la paz mundial? Ve a casa y ama a tu familia». Conociendo estas personas comprendí el sentido y la profundidad filosófica de esta expresión. Cuando Maduro y Duque están en las peores relaciones internacionales, con militares estadounidenses en nuestras tierras, que nos ponen en peligro de un conflicto.

Estos seres humanos, nos dan una lección de convivencia. Esta semana viéndome una película de Neflixt ‘El Castillo de Cristal’ que la recomiendo a los amantes del cine. Esta plantea la antítesis de lo que es una familia. De factor protector a factor de riesgo, de ser un espacio de amor a un espacio de traumas y heridas emocionales.

Esta es la realidad que vivimos en muchas instituciones educativas de nuestro municipio, donde los padres drogadictos, obligan a sus hijos a venderla y consumirla, casos de abusos y violaciones donde las madres, lo permiten por asegurar un plato de comida del violador.

Padres obligando a sus hijos a la mendicidad en las calles, madres presionando a sus hijas a la prostitución. Compromete a las instituciones estatales a establecer unas políticas públicas claras en la restitución de los derechos de los niños, defender la vulneración de estos.

La familia robledo son nuestros últimos héroes, que nos enseñan que las cosas hechas bien con esfuerzo, sacrificios y con valores tiene más significado. Debemos recuperar esta institución, fortalecerla, empoderarla es de las estrategias, mas importante para salvar este mundo.

Como le escuche a un amigo maestro, hay personas tan pobres que lo único que tienen es plata.

Ellos nos enseñaron que la riqueza no está en los bolsillos, si no en la cabeza y en el corazón. Sembrando en sus hijos el desprendimiento y la humildad, la formación académica e integral para ser mejores personas.

Con estas experiencias de vida, creo más en la utopía que plantea el poeta Virgilio ‘El Amor todo lo vence’.

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