Las opiniones expresadas en las columnas de opinión son responsabilidad exclusiva de los autores y no representan necesariamente la posición oficial de laguajirahoy. Escríbale al autor a [email protected].


-Publicidad-

Los artesanos

A propósito de la crisis mundial que se enfrenta a causa del covid-19, hablemos de los artesanos Wayuu, sí, de esas familias que se ubicaban en la “primera”, a orillas del mar caribe en el “Distrito Especial, Turístico y Cultural de Riohacha” y en general, las y los que se dedican a esta labor desde sus comunidades en el departamento de La Guajira. 

“En el territorio wayuu la mujer es la base… Madre de casa, madre del territorio permanente, madre trabajadora” Saired Tatiana Jinnú Uriana.

Sí, estas familias dedicadas a la elaboración de productos culturales, quienes desde hace un poco más de cinco meses han quedado de manos atadas por efectos del virus y las medidas implementadas por gobierno para “evitar la propagación” y si bien es cierto, la situación actual del covid-19 en Riohacha es aberrante y es el foco de contagio del departamento en la actualidad.

-Publicidad-

Dichas familias indígenas artesanas, no han podido vender los productos, siendo este el medio de subsistencia principal; se han quedado congelados los trabajos de comercialización por cuenta de la contingencia. Aunque este pueblo se encuentra en la búsqueda de medidas que ayuden a solucionar y a obtener ingresos, es una zona donde incrementa el hambre, no hay agua potable, tapabocas, medicamentos, entre muchas otras necesidades básicas por satisfacer.

“Ser mujer wayuu es saber tejer… Somos las hijas de la araña… Somos la columna vertebral de nuestro pueblo… Somos nosotras las que estamos dispuestas a decir no a la guerra, queremos la paz… Esas somos las mujeres wayuu” Conchita Ospina Ipuana.

En el plano de la desigualdad y desidia, el departamento de la Guajira y en específico las comunidades indígenas, han sufrido la real y eterna pandemia por la corrupción y el disfraz de las ayudas con soluciones superficiales y sí refiero específicamente ¿se ha cumplido a cabalidad la Sentencia T-302/17?

El o la covid-19, ha afectado directamente las comunidades artesanas, las familias se han visto obligadas de repensar e implementar nuevas estrategias para la distribución de sus productos como por ejemplo el uso de medios tecnológicos, uso de redes sociales, páginas web, en otras palabras, han hecho uso del mercado digital, con la misma magia que nos deleita y enardece en la avenida Marina «calle primera».

En estas plataformas digitales, se hayan cuentas creadas por artesanas o artesanos emprendedores e innovadores que han encontrado en la virtualidad un espacio para mostrar un poco más de su cultura, de su patrimonio y de su legado. Aunque es importante aclarar que estas “facilidades tecnológicas” solo aplica para las rancherías que tienen acceso al fluido eléctrico y señal. Aunque desafortunadamente han detenido los hilos y las agujas, han buscado la manera de retomar y fortalecer el legado ancestral participando en actividades con como el pastoreo y la pesca.

“El ser mujer wayuu se caracteriza principalmente por ser tejedora. Los tejidos son un motivo de prestigio social dentro de la comunidad, ya que la mujer pasa a ser reconocida por la calidad de los tejidos y por la tradición que guarda con estos. Es importante aclarar que el tejido no solamente es una labor femenina, los hombres también realizan tejidos como por ejemplo los sombreros, algunas mochilas y waireñas”. (Vásquez y Correa, 1993).

La mujer wayuu, tejedora de vida, de su pueblo y de la etnia, necesita que todos como ciudad, como municipio, como hermanos, como seres que comparten el mismo territorio, el linaje y universo, que protejamos el patrimonio, que salvaguardemos el legado ancestral, que valoremos el arte elaborado por manso amantes de arte, a conocer la cultura y no atentar con esta.

Desde el colectivo “Empoderamiento Wayuu en conjunto y siendo voz de muchos artesanos y artesanas, extendemos la invitación a apoyar el arte local y a educarse sobre la misma; somos firmes creyentes que el desconocimiento es el principal peligro que atenta contra el patrimonio.

¡Todo llega, todo pasa, todo cambia!

¡Cuídate y cuídalos!

-Publicidad-