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A propósito de los 30 años que está por cumplir la Constitución política de Colombia, es necesario e importante resaltar que el 04 de julio del año 1991, se promulgó en la Gaceta del Congreso de la República, la Constitución Política o Carta Magna, también denominada “la Constitución de los Derechos Humanos”, por la inclusión, protección y garantía que se le brinda a los Derechos Fundamentales Constitucionales dentro del texto constitucional.

En el texto constitucional, en el título IV de la participación democrática y de los partidos políticos, capítulo I de las formas de participación democrática, articulo 03, se establecen cuáles son esas formas de participación democrática y ciudadana dentro de las cuales podemos traer a colación debido a su importancia la revocatoria del mandato a la que se hará referencia y se abordará en la presente columna de opinión.

La revocatoria del mandato, no es más que la intención y puesta en marcha de un proyecto abolicionista cuando un número de ciudadanos de un municipio o un departamento, considera que ese alcalde o gobernador no está desarrollando o ejecutando los objetivos específicos trazados en su proyecto de gobierno. 

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En los últimos días, todos los medios de comunicación y las redes sociales nos han hecho ver el descontento que hay en varias ciudades y municipios del país, específicamente en Bogotá, Medellín, Cali, Jamundí – Valle, Aguachica – Cesar, entre otros, por considerar ineficiente la gestión que han venido realizando los mandatarios en el marco de la situación que se está viviendo actualmente en todo el mundo.

Es claro que los argumentos de cada uno de los grupos que tomaron la iniciativa de revocar a sus mandatarios son distintos, pero todas giran en torno a la negligencia por parte de estos al desarrollar los asuntos importantes de cada entidad; ante todo, temas de corrupción, y mal manejo en lo que respecta a la situación de la covid-19.

Es necesario recordar que la revocatoria del mandato tiene unas causales, las cuales se deben analizar previamente para que se pueda configurar la revocatoria. Una de estas, la establece el artículo 259 de la Constitución, y hace alusión a que si el gobernador o el alcalde incumple con lo establecido en el programa de gobierno presentado al momento de inscribirse como candidato puede ser revocado; la segunda causal, establecida en el artículo 65 de la ley 134 de 1994.

Esta segunda causal es un presupuesto muy peligroso y es lo que lleva a que muchas de las revocatorias no prosperen, ya que en su argumentación o etapa probatoria no se logra el objetivo de dar a entender el problema jurídico, esto sucede ya que la insatisfacción es un elemento subjetivo muy relativo, porque lo que para una persona puede generar insatisfacción, para otra puede ser algo satisfactorio, he ahí un punto importante.

Haciendo una investigación sobre los actuales procesos de revocatoria de mandato en el país, en La Guajira aún no se tiene conocimiento de alguna iniciativa popular de un número de ciudadanos que tenga la intención o siquiera que hayan radicado la solicitud de revocatoria ante la Registraduría Nacional del Estado Civil con la intención de revocar a su alcalde o al gobernador.

Que no se tenga conocimiento o la Registraduría no haya emitido reporte alguno sobre la presentación de algún proyecto, no quiere decir que todos los alcaldes y el gobernador estén ejecutando en debida forma su proyecto de gobierno, ni que todos los habitantes del departamento están contentos y satisfechos con la gestión del alcalde de su municipio y el gobernador.

En mi concepto personal, siempre he defendido lo justo, y lo que efectivamente se logra probar de manera razonable, no soy partidario de aquellas revocatorias del mandato que se fundamentan en argumentos y pruebas caprichosas de los ciudadanos, que lo único que buscan es obstaculizar el buen funcionamiento de la entidad, e impedir la celeridad en el propósito de la satisfacción de las necesidades de los habitantes de los distintos municipios y el departamento.

Pero si hay un punto importante del cual quiero despertar su atención y es que debemos tomar el ejemplo de aquellas ciudades y municipios en los que se ha adelantado el proceso de revocatoria contra sus mandatarios, quiero invitar a todos los lectores y demás personas interesadas en ver un municipio y un departamento asociado al progreso, que investiguemos la gestión de nuestros alcaldes y nuestro gobernador.

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