Las opiniones expresadas en las columnas de opinión son responsabilidad exclusiva de los autores y no representan necesariamente la posición oficial de laguajirahoy. Escríbale al autor a [email protected].


-Publicidad-
-Publicidad-

Siguiendo con la columna anterior, los campos guajiros quieren reverdecer, traigo a colación lo que considero una de las bases para que el país del norte se haya posicionado y mantenido en la cúspide como líder absoluto, incluso, a pesar de la aguerrida lucha de China por destronarle.

Dos cabezas piensan mejor que una y la unión hace la fuerza. Esto lo aplican mucho los estadounidenses, al entender que para el crecimiento de sus empresas no bastaba el recurso de sus dueños; sino que debían apalancarse con el conocimiento de los que saben y el dinero de los que lo tienen.

Esta sinergia permitió que sus empresas se multiplicaran entre las más grandes, y sigan creciendo, hasta valorarse en precios inimaginables. 

-Publicidad-

Se habla sobre personajes fascinantes como Bill Gates, Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, entre otros; que por su poderío cognitivo, financiero, creativo y hasta eclipsante, se cree que son dueños absolutos de los grupos empresariales que han forjado, pero resulta que no; que para su posicionamiento, necesitaron del apoyo económico de otras personas o empresas, que invirtieron en ellas de forma directa o cuando salieron a bolsa. Hoy considerados entre los más ricos del mundo, y aun así no son dueños de siquiera el 25 % de sus empresas.

Todo este amplio preámbulo que hago es para que reflexionemos, luego de aterrizar en nuestra realidad guajira. Una vocación que por años bendijo a nuestros coterráneos fue la actividad agropecuaria, hasta que diferentes bonanzas, actividades mineras y la violencia misma la desplazaron, por no decir que la desterraron.

Hoy en día La Guajira se puede decir que cuenta con grandes extensiones de tierras improductivas, que no dan para vivir dignamente a sus dueños y esto debido a diferentes variables, como el acceso a ellas, la falta de agua y sistemas de riego.

Le podría interesar: Fonseca, ¿despensa alimentaria de La Guajira?

El valor de los insumos, la inundación de productos importados producidos a un menor precio que el nuestro, la falta de apoyo del estado y la corrupción que arropa a entes gubernamentales regionales y nacionales, el contrabando y por último, la incursión de grupos armados que han arreciado violentamente a nuestros pueblos y campos guajiros.

Todo lo anteriormente mencionado ha hecho que sea casi que imposible tratar de producir en nuestros campos sin ser un osado.

Con esto extiendo invitación a todos aquellos que amamos y aún tenemos nuestras esperanzas en que las cosas en nuestro departamento pueden mejorar, en que todavía lo podemos salvar, y para ello se pueden buscar diferentes fórmulas.

La Guajira está llena de tierras sin explotar, porque los dueños no tienen los recursos. Llena de campesinos con conocimientos y experiencias, con ganas de trabajar, pero no tienen las herramientas ni las tierras.

Los gobiernos tienen los recursos y la capacidad de gestionar ante otras entidades nacionales e internacionales, además de las necesidades de generar nuevas fuentes de empleo, sobre todo en época de post pandemia. Sumemos estas tres fuerzas y veremos producir nuestros campos en nuestro querido departamento, veremos brotar una nueva bonanza para posarse de forma definitiva en nuestra región.

En el municipio de La Jagua del Pilar, en la finca la Costa están comenzando un pequeño ejercicio, que si logran manejar, podría afianzarse como ejemplo a aplicar; así mismo, la administración del municipio y con el apoyo del equipo de concejales, han comenzado otro ejercicio en la finca La Retirada, con beneficio para muchos campesinos, que bien organizado y estructurado, lo podrían escalar como modelo a nivel departamental.

Esta columna es solo un abreboca que busca demostrar que hay cosas que se pueden hacer para sacar al departamento de la trocha en que se encuentra. El periódico laguajirahoy.com, también hace lo suyo, convirtiéndose en una plataforma para que los guajiros comencemos a reflexionar, sobre todo en esta dura época de cuarentena.

No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista; pero tenemos que hacer lo nuestro para no seguir sumidos en el sufrimiento y la desdicha. La vida la tenemos que seguir viviendo, pero con dignidad y bienestar, porque nosotros los guajiros también tenemos el derecho.

-Publicidad-