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Ese martes, unas horas después del 20 de julio del 2020, día de nuestra Independencia, en gran parte de la zona norte del país se sintió un fuerte remezón, yo estaba orando, concentrada, leyendo un salmo consolador, cuando de repente sentí que todo se estremeció, asustada pegué un carrerón, se trataba de un fuerte temblor, cuyo epicentro era el mismo corazón del Cerrejón.

De inmediato las redes comenzaron a mostrar la intensidad del evento, había ansiedad en toda la población, se sentía la angustia que se vivía en el momento, como también su radio de acción. Era raro, pocas veces habíamos sentido tan cerca un temblor de tierra, le tenemos confianza a nuestras montañas y sierras, lo qué si hemos vivido, han sido algunos temblores mediáticos, protagonizados principalmente por personajes públicos y hasta simpáticos, algunos han sido zarandeados y maltratados por los periodistas y personal encorbatado de las frías tierras del Dorado y los cuales desde acá los recordamos.

En una mañana cualquiera del año 2004, las columnas y barrotes de la capital guajira se desplomaron, el río principal sufrió una corriente súbita, turbulenta, produciendo una gran emergencia, había arribado un grupo de investigación a detener al jefe de la ciudad, la situación se volvió tensa y con ella la ausencia de lealtad, se sintió amargo el vino, los escombros invadían las calles, las lagrimas y el desconsuelo era evidentes, en aquel terremoto septembrino.

Aunque pasen los años canción “ahí viene, viene, viene, viene la cuchilla, ahí viene, ahí viene, ya se lo va a llevar y como no quiera irse, su sofoco va a pasar”, nos transporta a la campaña del ‘Chinito’ gobernador, que con gran carisma arrasó en votación, pero después de su mandato le tocó vivir un verdadero sofoco, sintió en carne propia una gran sacudida, quedó sin respiración y con voluntarios muy pocos, gracias a Dios para él y la población, cada vez que miramos hacia esa dirección, unas playas emergen engreídas y que hoy son mundialmente apetecidas.

Luego en el 2013, cuando la tierra amable se encontraba de celebración, se sintió otro devastador temblor, damnificando a toda la región, con poco oxigeno fue sacado abruptamente el más conciliador, se trataba del entonces gobernador, ocasionando una gran preocupación; contrario a esto en la tierra del Dorado se enorgullecían, porque ellos creían, que a La Guajira como héroes la rescatarían, mientras esta se debatía entre hierros retorcidos y bloques fundidos, dando inicio a combates entre criollos rescatistas e interesados centralistas. Luego se sintieron varias réplicas, siendo la más fuerte la denominada “Chemita”.

Sin aún recuperarnos sentimos otra conmoción, el turno era para la princesa negra, quién fue tratada de infractora, ella fiel a la fuerza de la mujer indígena y al temple de las guajiras, no pudo escapar ni montada en la aplanadora, este sismo fue tan brusco que los sedimentos y el infortunio aún afloran, ocasionando una gran tribulación y nueve réplicas seguidas, algunas las mencionamos a continuación,“La Academia de la Guerra”, “Tania In”, “Cristiano González”, “Wicho y su mango” y “El Culebrero Dimayor”. Importante resaltar, que solo hace unos días, la princesa alzó cabeza y con mucha valentía, ha querido su deuda cancelar y al rescate colaborar.

Y con tanta energía acumulada y poco liberada, una fuerza viva con matices de arrogancia, llegó a dirigir un día sin a los procesos darle importancia, de inmediato comenzó a temblar, los cimientos se volvieron a resquebrajar, las lagunas rebozadas a desbordar, la ciudad entera y su verde zona rural, parecían que la orden era a castigar, no hubo jornadas de rescate ni tampoco planeación, solo se veía una eternanconfusión, doce réplicas seguidas entraron en acción, pero las que más acapararon la atención, fueron“TatiBarros” y “el Amigo Constructor”.

Estos son algunos peligrosos temblores, que han afectado las estructuras de la tierra del sol y el carbón, de la sal y el viento, nuevamente tratamos de resurgir quedando en el intento, mientras tanto la población entristecida, está callada, sin aliento, pensando en buscar nuevas iniciativas, mejores procedimientos, que logren rescatar a un pueblo aprisionado, cada vez más sediento y que invita a los gobiernos a construir una verdadera transformación, que será premiada o castigada por el inexorable tiempo.

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