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“Cuando baja la marea se descubre quien nada desnudo”, reza un conocido aforismo que acuñó el empresario Warren Buffett.

Este popular aforismo nos sirve para entender el estado de dificultades socioeconómicas en que venía el territorio de la zona de régimen espacial aduanero ZREA, compuesto por los municipios de (Maicao, Uribia y Manaure), a lo cuales se le sumó la pandemia como factor determinante del problema, y para el día, nos tiene a la orilla de un estado de pobreza monetaria que acusa con llevarnos a una crisis humanitaria sin precedentes en el territorio.

La dinámica fronteriza que marca la economía local como factor habitual de subsistencia es el sostén de vida que para muchos se convierte en una normalidad fingida, donde la atareada actividad de soporte cobra vida con los primeros rayos del sol y concluye el quehacer con el resultado que nos deja el ocaso del día, en el cual se consume el tiempo convertido en la fuerza laboral de un colectivo cuya esperanza futura se abriga con la fe divina de contar con un golpe de suerte para el próximo día. Con esta realidad cotidiana, asumimos hábitos que al final nos mostraron la desnudez en la que vivíamos antes y durante la pandemia.

Hoy que hemos experimentado la vulnerabilidad del modelo comercial que tenemos, es importante hacer una reflexión sobre las tendencias reales del mercado fronterizo, que cobra sentido en la dinámica migratoria, en sus efectos al otro lado de la frontera. Este mercado tomó visibilidad con el establecimiento de los supermercados de cadenas en esta frontera, quienes entendieron la necesidad de un mercado que demanda bienes y servicios esenciales, acoplados a un formato de “merchandising”, en el cual se adecuan los establecimientos comerciales de acuerdo a la realidad del mercado medido en: tamaño de oferta comercial, surtido, distribución de productos en sala de venta, relación con clientes, políticas de precios y servicios adicionales.

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Esta experiencia de éxitos, utilizada con este formato podría ser útil, si logramos adaptarlo a nuestra dinámica comercial a través de una guía de aprendizaje colaborativa que nos sirva para desaprender y aprender, con el propósito de generar cambios al modelo existente, dando funcionabilidad al mercado, con el ensanche de la trasformación de productos de marcas propias, sumada a la consolidación y distribución de la mercancías en la curva de abastecimiento para el intercambio, buscando lograr así una mayor productividad y competitividad mercantil.

Para conseguir este propósito debemos recapacitar en la construcción de un modelo colaborativo con enfoque empresarial cooperado que este enchufado a un circuito de economía local, donde podamos activar las bondades que rodea a la ZREA, con la ley de frontera y el plan de reactivación económico nacional.

Para conseguir este efecto debemos trabajar en el fortalecimiento de los ejes básicos que articulan la economía con el comercio, las finanzas y el empoderamiento empresarial. Los cuales deben estar sincronizados con el modelo de economía solidaria, aprobando de esta manera la creación de una “cooperativa de ahorro y crédito”, compuesta por los usuarios de la ZREA, a través de los operadores comerciales existentes, anexando a los cooperados de la distribución de combustible para la frontera.

Esta iniciativa financiera se constituiría en una herramienta para diseñar alternativas lucrativas a la asociatividad de créditos, adjudicando respuesta a la productividad local, fortaleciendo así el encadenamiento productivo que abastecería el mercado local, regional y fronterizo. Constituyéndose de igual manera en un banco de primer piso con capacidad operatividad en línea de crédito u otra que disponga el gobierno, con el fin de fortalecer la economía a través de los emprendedores, comerciantes y empresarios regionales.

Este planteamiento se convierte en un desafío porque de principio demandaría un “acuerdo sobre lo fundamental”, donde se busca contar con la participación de todos los actores de nuestra sociedad, con el propósito de establecer un norte económico, conveniente para nuestra frontera en aprovechamiento de las ventajas geoestratégicas que tiene el territorio.

Esperamos con esta iniciativa avivar una discusión práctica que edifique consensos y nos unifique para superar la pobreza monetaria y alejarnos de la crisis humanitaria que nos asecha.

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