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martes, 16 de diciembre del 2025

UniGuajira pertinentísima

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La reciente autorización que recibió UniGuajira para iniciar el programa académico de Medicina junto con la acreditación de calidad recibida hace poco, nos lleva a pensar que no solo hay que quitarse el sombrero ante ésta, nuestra querida institución educativa, sino que definitivamente se ha convertido en una entidad socialmente pertinente, pertinentísima, diría yo, sin caer en exageraciones.

La pertinencia social de las universidades no es un simple calificativo sonoro sino una cualidad por largo tiempo buscada en todas las universidades del mundo. La universidad, como institución, solo tiene sentido si va de la mano de la pertinencia social. Si lo que hace impulsa la transformación de su entorno, entonces es socialmente pertinente.

Por ello, ya en 1998, la Unesco con su declaración mundial sobre la educación superior en el siglo XXI: visión y acción, decía en su artículo sexto:

La pertinencia de la educación superior debe evaluarse en función de la adecuación entre lo que la sociedad espera de las instituciones y lo que éstas hacen. Ello requiere normas éticas, imparcialidad política, una mejor articulación con los problemas de la sociedad y del mundo del trabajo, fundando las orientaciones a largo plazo en objetivos y necesidades societales, comprendidos el respeto de las culturas y la protección del medio ambiente.

Un programa de educación superior para ser pertinente socialmente necesita responder a las necesidades reales de la sociedad, tanto en el presente como a futuro. Esto implica que no solo forme profesionales competentes, sino que también contribuya al desarrollo social, económico, cultural y ambiental de su entorno.

Para entender todo de una forma mas coloquial bastará con recordar los inicios de la Universidad de la Guajira por allá en el año 1976. El Gobernador de entonces, Cristóbal Fonseca Siosi contrató con el Sipur un ‘estudio’ que determinó, se supone que por algún “fusilamiento”, que la Universidad entonces calificada como “experimental”, iniciara labores con los programas de Administración de Empresas, Ingeniería Industrial Y Licenciatura en Matemáticas. Como se llegaría a esa conclusión? ¿Tendrían en cuenta la pertinencia social? ¿Se olfatearía un poco acerca de la demanda de programas en la región? Ni lo uno ni lo otro.

El programa de Licenciatura ni siquiera arrancó por falta de aspirantes y los otros comenzaron porque existieron más de cuarenta visionarios que le pusieron el pecho a la brisa, aunque sabían que, en ese entonces, en nuestro territorio, no existían ni empresas ni industrias que más tarde los requirieran. Pero se lanzaron heroicamente al agua. Entendieron que aún sin pertinencia social iniciaban un ciclo de educación superior.

Lo importante, en esos momentos, no era la pertinencia social, sino ascender escaños sociales, que, a lo mejor, algún día, daría sus frutos.

Pero hoy por hoy si es indispensable la pertinencia social. Y si analizamos el nivel de desarrollo del Departamento de la Guajira, su población y sus problemáticas, no podremos decir otra cosa. Claro está que las responsabilidades de nuestra Alma Mater incluyendo a todos sus estamentos, son de marca mayor.

A partir de sus componentes esenciales como docencia, investigación y extensión tendrá que conocer palmo a palmo las necesidades sociales de la población para poder intervenirla en busca del mejoramiento y no solo conocer las necesidades sino los aspectos culturales que debe preservar al igual que el manejo ambiental del territorio. Labor titánica la que se avecina si se quiere ser absolutamente pertinente. Es decir, llegar a la comunidad y transformarla paso a paso. El abandono histórico a nuestra región y a nuestras comunidades comenzará a caer si la Universidad de la Guajira demuestra su pertinencia social.

Y ya, para concluir, digamos que el concepto de pertinencia social se vincula con el “deber ser” de las instituciones, es decir, con una imagen deseable de las mismas. Para nuestro caso un ‘deber ser’ ligado a los grandes objetivos, necesidades y carencias de la sociedad guajira y a las particularidades de nuestra siempre maltratada comunidad étnica.

Elimenes Brugés Guerra
Elimenes Brugés Guerra
Exrector de la universidad de La Guajira. magister en estudios político-económicos, especialista en administración de empresas, ingeniero industrial.