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Cuatro figuras del Centro Democrático buscan convertirse en el candidato presidencial de su partido para las elecciones de 2026. Se trata de María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Miguel Uribe Londoño y Paola Holguín, quienes deberán someterse a un proceso interno para definir quién representará a la colectividad en la contienda nacional.

Cabal, la más visible en redes

María Fernanda Cabal se consolida como la voz más influyente del uribismo en el ecosistema digital. Con más del 40 % de la intención de voto en redes, según datos recientes, ya lanzó oficialmente su candidatura con mensajes directos y polémicos que buscan capitalizar el descontento con el gobierno de izquierda. Su estilo confrontacional le da protagonismo, pero también profundiza la polarización política.

Valencia, discurso firme y polémico

Paloma Valencia mantiene una presencia activa en X (Twitter), donde refuerza su imagen conservadora y postura crítica frente al proceso de paz. Sus propuestas, como dividir el departamento del Cauca, y su cuestionamiento al sistema judicial, la posicionan como una candidata firme y polémica que conecta con el ala más ideológica del partido.

Uribe Londoño, discreto en redes

Miguel Uribe Londoño aparece en la baraja de precandidatos, pero su estrategia digital es limitada. Aunque tiene influencia en los espacios internos del Centro Democrático, no ha mostrado fuerza en redes sociales ni una campaña pública sólida que lo proyecte ante el electorado.

Holguín, con perfil digital bajo

Paola Holguín forma parte del grupo de aspirantes, pero su presencia en plataformas digitales es mucho menor en comparación con Cabal y Valencia. Su participación es visible, aunque sin protagonismo ni campañas que generen conversación a gran escala.

Balance general

El panorama digital del Centro Democrático deja claro que Cabal lidera con amplia ventaja, con estrategia clara y alto impacto, aunque con un discurso polarizante. Valencia se mantiene como una voz activa y coherente, con propuestas controversiales que generan debate. Uribe Londoño y Holguín presentan menor visibilidad y parecen enfocados en los procesos internos del partido más que en construir una narrativa pública.

Este escenario muestra cómo las redes sociales se han convertido en el termómetro político del partido, reflejando tanto el alcance como la estrategia de cada aspirante de cara a 2026.

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