Tanques elevados y albercas junto al molino de agua que debe abastecer estas estructuras recolectoras de agua.
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Por: Maybelys Ávila – Periodista

Un micro acueducto, diez molinos de agua, una represa y cinco albercas distribuidas en las comunidades, son las obras que han sido enviadas en los últimos años desde el distrito de Riohacha, para las comunidades indígenas del kilómetro 20, sin embargo, a esta localidad no ha llegado ni una gota de agua a través de estos mecanismos.

La inconformidad por parte de los habitantes de las comunidades de Aljote y Guachaquero, ubicadas en el kilómetro 20 vía Valledupar, es debido a la instalación de molinos de agua que ya han agotado su vida útil, elaboraciones de tanques y albercas que han quedado solo en estructuras de cementos agrietadas ocupando un espacio dentro del territorio indígena, estas obras han llegado a las rancherías con la ilusión de abastecerlas de agua potable, pero su objetivo ha quedado solo en proyectos.

La autoridad tradicional, los líderes y docentes que habitan la comunidad de Aljote muestran su preocupación, debido a la sequía y ven como ilógico que cuenten con las estructuras para recolectar agua pero siguen padeciendo del el vital líquido, que no llega sino cada mes a través del suministro de agua por el carro tanque, que solo alcanza a llenar un tanque plástico con una capacidad de 1000 litros, para 400 personas entre niños y adultos, cuya agua solo dura ocho días.

Damaris Bruges Ceballos docente de la escuela de Aljote

“Esta situación nos preocupa porque ha generado el traslado de muchas familias a otras comunidades, quienes dejan su casa y se van con sus animales para que no se les mueran” manifestó Cristina Cohen Pimienta líder de la comunidad.   Damaris Brugés Ceballos, docente de la escuela de Aljote, expresa que son 75 niños matriculados de toda la comunidad, pero no todos asisten por no contar en sus casas con el agua necesaria para asearse, preparar sus alimentos e hidratarse, son recorridos largos los que deben hacer todos los días desde sus casas hasta la escuela.

Es preciso mencionar que dentro de estas comunidades hay cinco albercas construidas desde hace más de15 años, diez molinos, que ya no hacen su función, colocados durante el mandato de Rafael Ceballos y que tuvo continuidad con Fabio Velázquez Rivadeneira, quien ejecutó el proyecto de construir los tanques, que hasta ahora no han sido concluidos, la autoridad de la comunidad, precisó que si la contratista no retoma la obra antes de que entren las lluvias, no permitirá la entrada a la comunidad de los trabajadores, ni de ningún otro proyecto.

Edwin Ceballos autoridad tradicional de Aljote

 “Según la contratista los pozos serían construidos en cuatro meses, la obra se ha paralizado en dos oportunidades, se retomó  en enero y todavía es la hora que no han venido a trabajar” señaló Edwin Ceballos autoridad tradicional, su decisión es clara, pide a los entes que no se les siga engañando, ni utilizando a las comunidades como imagen para sus malos gobiernos.

Resalto que la comunidad siempre ha estado dispuesta a donar los terrenos para las obras, que son construidas o dejadas a medias y sin utilidad, “no vamos a ceder más tierras, ni a prestarnos para sus falsos proyectos, queremos solución antes de que entre en invierno y los caminos se pongan malos” finalizó Edwin Ceballos.

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