Así se encontraba el poblado de Juan y Medio en la tarde de este domingo 31 de marzo, tras el desplazamiento por miedo que ha hecho la población.
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Desde hace más de un mes, los pobladores del corregimiento de Juan y Medio, perteneciente al distrito de Riohacha, han tenido que ingeniárselas para salir como sea de su arraigo a cambio de preservar su vida, porque sospechan que mientras permanezcan allí corren peligro.

La primera alerta para los pobladores ocurrió el 27 de febrero del 2024, cuando desconocidos dejaron dos bolsas plásticas con restos humanos en el poblado. Una al lado de la vivienda del pensionado profesor, a quien asesinaron el 26 de los corrientes y la otra, al frente de una casa de quien sería la próxima víctima, pero este se le escapó a sus victimarios.

Esos hechos, han obligado a que la mayoría de los pobladores afrodescendientes abandonen sus viviendas, fincas, predios y sus animales; saliendo sin sentir para donde sea, con tal de salvaguardar su vida. Salen sin saber para dónde van. Muchos salen hacia otro pueblo, algunos para Riohacha o cualquier ciudad de la costa Caribe.

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La última situación que se ha presentado ocurrió la noche de este domingo 31 de marzo, cuando aparecieron nuevamente los victimarios, quienes intentaron llegarle a un hombre quien se encontraba armado, sin embargo, le dijeron que se marchara del pueblo que no lo querían ver más. Ese es el pariente cercano de la persona que al parecer iban a asesinar el mismo día que acabaron con la vida de Roberto Carlos Mejía Mendoza.

Muchas de esas personas están llegando a donde familiares quienes le dan albergue por unos días, mientras logran ubicarse y comenzar una nueva vida. Algunas otras, se acercan a la secretaría de Gobierno del distrito, dependencia responsable del orden público y que se encuentra a cargo del abogado Wilson Rojas Vanegas quien debe resolver la situación de cada habitante que pertenezca a Riohacha.

En el poblado ha quedado en su mayoría familias Wayuu y en una minoría los afrodescendientes. Ellos esperan que los Gobierno distrital como departamental no los abandonen y que ojalá las autoridades militares y de Policía no los dejen solos, que hagan presencia en el mismo poblado, indicó a este medio de comunicación un líder quien pidió reserva de su nombre.