Un reciente estudio que evalúa el Índice de emprendimiento a nivel nacional encendió las alarmas sobre la capacidad de las regiones para impulsar nuevos negocios en Colombia. Y los resultados para Riohacha no son alentadores: la capital guajira se ubicó en el puesto 21 entre 23 ciudades analizadas, con un puntaje de apenas 2.80 sobre 10, solo por encima de Valledupar y Sincelejo.
El Índice Subnacional de Emprendimiento (ISEM) 2025, elaborado por el Consejo Privado de Competitividad, la universidad del Rosario y la Fundación Bolívar Davivienda, mide las condiciones estructurales y sociales que permiten que el emprendimiento florezca, evaluando aspectos como el acceso a financiamiento, la formación de capital humano, la innovación, el entorno empresarial y las redes sociales de apoyo. Los hallazgos muestran que Riohacha enfrenta un terreno difícil para quienes buscan emprender.
Brechas en el ecosistema local
Uno de los pilares mejor calificados para Riohacha fue el de capital humano, habilidades y competencias, con 4.96 puntos y la posición 13 a nivel nacional. Esto indica que, aunque existe un nivel de formación que permite a las personas generar iniciativas, las limitaciones en educación superior y formación técnica especializada impiden que ese talento se traduzca en proyectos sostenibles y escalables.
En contraste, los mayores rezagos se encuentran en los factores estructurales. En el pilar de financiamiento, Riohacha obtuvo 3.1 puntos, lo que refleja la dificultad de los emprendedores locales para acceder a crédito formal, capital semilla o fondos de inversión. La falta de instrumentos financieros adecuados mantiene a muchos negocios en la informalidad y frena su crecimiento.
El panorama empeora al revisar el entorno empresarial, donde la ciudad alcanzó apenas 2.5 puntos. Según el informe, la debilidad de la infraestructura de apoyo, la complejidad de los trámites y la falta de articulación entre instituciones públicas y privadas limitan la consolidación de un ecosistema emprendedor sólido.
En cuanto al capital social y las redes, Riohacha logró 4.06 puntos, lo que evidencia que existen vínculos comunitarios y apoyo entre emprendedores, pero estos esfuerzos aún no alcanzan la fuerza suficiente para sostener negocios a largo plazo. Finalmente, en el campo de la innovación, la ciudad obtuvo apenas 2.2 puntos, una de las calificaciones más bajas, lo que demuestra la escasa adopción de nuevas tecnologías y la falta de conexión con procesos de investigación y desarrollo.
Un talento que no encuentra terreno fértil
El ISEM concluye que el emprendimiento en Colombia aún enfrenta grandes desafíos, y Riohacha es uno de los ejemplos más visibles de esas brechas. Pese al talento y la creatividad presentes en la región, las condiciones para emprender son adversas y reducen las posibilidades de que los negocios locales crezcan o lleguen a mercados más amplios.
El reto, según los expertos, está en construir un entorno competitivo y equitativo: facilitar el acceso a financiamiento, fortalecer la educación técnica y universitaria, invertir en infraestructura empresarial y tecnológica, y promover la innovación a partir de la identidad cultural y los recursos de la región.
De lo contrario, Riohacha seguirá ocupando los últimos lugares en los rankings nacionales, reflejando lo que ya se percibe en las calles: muchas ideas, mucho talento, pero muy pocas oportunidades para convertirlos en empresas sostenibles.














