José Ángel Cáliz Sáenz cuando se encontraba internado en clínica Renacer de Riohacha.
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Desánimo en un sector importante del barrio Dividivi tras la muerte de un menor de edad, que entró al centro asistencial por dolor en su mano derecha, días después de habérsele realizado una  operación por fractura del radio y cubito distal derecho. 

El padre de José Ángel Cáliz Sáenz no entiende porqué pudo haber fallecido su hijo, sí lo único que le suministraron en la clínica Renacer fue un analgésico denominado dipirona que le alivió el dolor agudo intenso.

José Ángel Cáliz Sáenz, aspecto del día que estuvo en cámara ardiente en la sala de la residencia de sus padres en el barrio Dividivi.

Él cree que hubo negligencia médica, pues asegura que los médicos le ordenaron la aplicación del analgésico sin realizarle ningún examen y una hora después el niño comienza a presentar debilidad, somnolencia y calor.

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José Ángel Cáliz

José Ángel ingresó a la clínica el día viernes 2 de septiembre de 2022 en horas de la noche, al sufrir una fractura en su mano derecha. Luego de su operación, la recuperación fue satisfactoria, hasta el día jueves que comenzó a presentar un fuerte dolor, que se hizo tan insoportable y decidieron llevarlo a la clínica a las 2:00 de la mañana.

A pesar de aplicarle varios medicamentos, José Ángel continuó con dolor, a las 6:00 de la mañana, el médico encargado ordena aplicarle dipirona, pero pese a esto, sigue con su molestia hasta que llega el médico Ortopedista y le quita el yeso que le presionaba los clavos que le habían puesto en la intervención quirúrgica.

Como el niño presentó mejoría en su dolor, le dieron salida, es aquí cuando empiezan a intensificarse los malestares de José Ángel, pues se desploma en varias ocasiones en la salida a la clínica a lo que los médicos responden que es por pasar mucho tiempo sin comer.

Su padre le compra lo recomendado por los médicos y se lo lleva a su casa, pero José Ángel no mejoraba, al contrario se estaba empeorando, sentía mucha calor, le pedía a su madre que lo bañara, vomitaba lo que comía, sentía debilidad en sus piernas, por lo que volvieron a ir a la misma clínica.

A las 11:00 de la noche después de varias horas de angustia y dolor de José Ángel, los médicos le piden al padre firmar los papeles para enviarlo a UCI,a la media hora de firmar los papeles me dicen que hay que entrar a reanimación porque ya mi niño se le había cansado su corazón y sus pulmoncitos” dice el padre.

El 10 de septiembre, a la una de la mañana fallece José Ángel, “yo esperaba que me dijeran que mi hijo estaba mejor, porque yo lleve a mi hijo fue con dolor de brazo, no mal, pero me dicen: lo siento, el paciente falleció”. Para la clínica el niño sufrió una infección de sitio operatorio, para la familia hubo una negligencia médica al aplicar la dipirona y no hacerle los respectivos exámenes al presentar síntomas de reacción alérgica.

Luz Neira Mejía

Familiares y vecinos lamentan esta muerte tan repentina, “en el tiempo que lo llevo de conocer en el barrio, nunca tuvimos quejas, era un niño muy tranquilo, muy tímido” dice Luz Neira Mejía.

Marily Epieyu, quien cuidó del niño desde muy pequeño, dice “mi niño nunca estuvo enfermo, era un niño muy alegre y obediente con su mamá”. En aras del equilibrio periodístico, La Guajira Hoy llamó al celular al gerente de la clínica Renacer, Frank Pacheco para conocer desde su óptica la versión de los hechos y no fue posible. José Ángel Cádiz, padre de José Ángel instauró denuncia penal ante la fiscalía para que se esclarezcan los hechos.