En la comunidad de Santa Rosa se respira tranquilidad y un ambiente amable con la naturaleza.
En la comunidad de Santa Rosa se respira tranquilidad y un ambiente amable con la naturaleza.
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Después de varias desavenencias, por fin los líderes entendieron que la situación se salía de sus manos, quedando entonces en poder de los mayores, quienes despejaron las dudas y la tierra se le entregó a quienes le pertenecía, a los herederos del general Juan Manuel Iguarán Reiter.

Eran 200 hectáreas de tierra que estaban en discusión, las cuales están ubicadas en la margen izquierda de la vía que de Riohacha conduce al corregimiento de Camarones, exactamente, a la altura del kilómetro 5, siendo el desacuerdo porque algunos Wayuu no entendían porqué los familiares Quintero Ramírez hacían posesión de un globo tierra, sin tener rasgos indígenas.

En la comunidad de Santa Rosa se respira tranquilidad y un ambiente amable con la naturaleza.Esos nativos buscaron a la líder Wayuu, Leonor Viloria González para que los representara ante las autoridades, porque ellos habían tomado posesión de la tierra y se afianzaron hasta con la construcción del cementerio, que en la ley Wayuu es sinónimo presencia en el territorio y eso permite en cierta forma tener derecho sobre la tierra.

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Juan Manuel Iguarán
Juan Manuel Iguarán.

Con el paso del tiempo los herederos de Iguarán Reiter decidieron tomar posesión del predio, mostrando escrituras; comenzando los disgustos, al final los malos entendidos, pero con el concurso de las Autoridades Tradicionales Wayuu que resolvieron todo en sana paz.

En ese sentido, los herederos subsanaron cualquier malestar que pudiesen tener con los Wayuu poseedores de la tierra para que la abandonaran, respetándose el cementerio y el Centro etnoeducativo El Arroyo.

Finalmente, Juan Manuel Iguarán, en representación de su familia le da gracias y disculpas públicas a la comunidad de Santa Rosa, a la familia Viloria González por los malos momentos y le agradece a la señora Leonor Viloria González por haberla conocido y tratado de palabra, como también a sus familiares, porque es consciente que ella fue una gran líder que siempre luchó por su comunidad y espera que desde el cielo los siga iluminando, para el bien de su núcleo familiar.