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La hipertensión arterial es un problema de
salud pública mundial una de cada cuatro personas adultas la padecen.
En Colombia, el panorama no ha de ser menos
preocupante. Por eso, el cuerpo médico trabaja insistentemente para
diagnosticar a los pacientes e iniciar un tratamiento que permite tener los
niveles de tensión arterial controlados.
Pero, en algunos casos hay falsos casos o
casos enmascarados, en donde si bien la persona presenta una elevación de su
presión, esta es temporal, ocasional o pasajera y no corresponde a una
enfermedad.
Es ahí cuando surge una prueba diagnostica
avanzada, sobre la que la Sociedad Colombiana de Cardiología ha desplegado una
campaña, con miras a informar al cuerpo médico sobre cómo aprovecharla mejor.
Se trata del Monitoreo Ambulatorio de Presión Arterial MAPA, que si bien no es
nuevo es cada día más utilizado.
«Consiste en colocarle al paciente un
tensiómetro que va registrando cada 15 o 20 minutos las cifras de presión
arterial durante 24 horas a la par que la persona registra o va anotando en un
diario los síntomas o situaciones específicas que estén ocurriendo en un
momento determinado, para hacer una correlación entre los hallazgos de la
presión arterial y la sintomatología que está expresando», explica el
doctor Efraín Gómez, presidente de la Sociedad Colombiana de Cardiología.
La información, tanto la que queda registrada
en la grabadora que el paciente lleva al cinto, como la que él mismo anotó en
su diario, se incluye en el computador, en un software especializado, que
permite hacer una correlación de hallazgos, ver cuál es el comportamiento de la
presión en el día, durante el sueño, y otros aspectos fundamentales para que el
cardiólogo pueda evaluar el riesgo cardiovascular de ese paciente.
Sin duda, el Mapa es una estrategia
diagnóstica que «nos permite evaluar en forma mucho más precisa el
diagnostico de hipertensión arterial en los pacientes con esta condición»,
explica el doctor Efraín Gómez, presidente de la Sociedad Colombiana de
Cardiología. Agrega que es una «medición mucho más precisa que la que se
hace en el consultorio, que es de tipo coyuntural, influenciada por muchas
situaciones»
 Pero
no solo eso, el Mapa también es fundamental para descartar casos de pacientes
que solo presentan una elevación de la tensión por situaciones puntuales, como
la llamada hipertensión de bata blanca, que se da en personas en quienes este
resultado se eleva ante situaciones de estrés o con solo ver a un médico, por
eso se le conoce como de ‘bata blanca’  y
no necesariamente significa que esa persona es hipertensa. «Por lo tanto,
una medición de 24 horas nos puede descartar esa posibilidad diagnostica, por
ejemplo», ha de puntualizar el doctor Efraín Gómez.
Para que el procedimiento sea más preciso y
efectivo, la Sociedad Colombiana de Cardiología reunió a profesionales de gran
experiencia, como el doctor Dagnovar Aristizábal, cardiólogo experto en
hipertensión arterial, para diseñar un manual que permita conocer las bases de
la interpretación del control de presión arterial de 24 horas así como aclarar
a la población médica en general cuáles son las razones por las cuales se debe
indicar el método de diagnóstico del monitoreo de presión arterial de 24 horas
y cómo interpretar los resultados.
Continuando con el ejemplo de la presión
arterial de bata blanca, explica el doctor Efraín Gómez que fácilmente podría
iniciársele a esa persona un tratamiento farmacológico cuando no es un  verdadero hipertenso y «estoy gastando
un recurso en una persona que no tenía un diagnóstico real de hipertensión arterial.
Con el monitoreo 24 horas se identifican los casos reales, que no son los de
bata blanca, los que, sin embargo, representan de un 15  a 30 por ciento, es decir, que estas personas
presentan tensión elevada solo cuando ven al doctor».
Pero, por el contrario, pueden encontrarse
casos de personas con hipertensión enmascarada, que cuando van donde el
cardiólogo arrojan mediciones normales, pero fuera del consultorio se les sube
la tensión y «si
la dejamos pasar vamos a perder la
posibilidad de darle un tratamiento  a
una persona que puede tener repercusiones en el futuro con riesgo
cardiovascular y mortalidad mayor».
La hipertensión arterial enmascarada se da en
una de cada cuatro  personas, lo que hace
casi obligatorio tener este procedimiento de monitoreo, para contar con
resultados reales.
Otro caso se da en personas a  las que se les eleva la tensión por apnea del
sueño  y en el consultorio arrojan cifras
normales. «Como están despiertos no tienen problemas de oxigenación, pero
durante la noche cuando se les hace el monitoreo de presión se les encuentra la
presión arterial elevada; también ha personas con estrés laboral intenso que en
el consultorio, al no estar bajo ninguna presión no tienen problema en sus
registros».
Así las cosas, es fundamental este método de
diagnóstico, para tener pacientes reales, bien tratados y reducir el riesgo de
morbi- mortalidad por riesgo cardiovascular. Lo mejor es que esto no le cuesta
al paciente, porque la institución médica le colocan el aparato para su
monitoreo y al otro día el paciente lo devuelve a la institución, que hace el
análisis y establece la situación real, si hay o no hipertensión.