Jefferson Ariza Ojeda y Jainer Guevara Angarita.
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A 24 años de vida sacerdotal llegó este sábado 8 de abril, el padre maicaero Jefferson Ariza Ojeda; ministerio que ha sido un regalo de Dios y vivido bajo la bandera de la misericordia, la alegría del Evangelio y una visión profética del plan de Dios.

La Diócesis de Riohacha desde su ministerio de Comunicaciones, se unió a la celebración de un año más de servicio y entrega como Presbítero de la Iglesia. “Damos gracias a Dios por su vida y misión en nuestra Diócesis”.

Así mismo fueron muchos los mensajes, enviados por laicos y amigos del sacerdotePadre primeramente damos gracias a Dios por un año más en su vida sacerdotal avanzando cada día en la orientación de Fe a su rebaño, felicitaciones por mantener su vocación. Dios lo bendiga. Un brazo desde la distancia”, le expresó Dalcia Judith Pinto Brito.

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Sacerdote Jefferson Ariza Ojeda.

La iglesia Santa Rita de Cassia, en el municipio de Manaure fue la parroquia donde el padre Jefferson, inició su ejercicio ministerial enviado el 21 de mayo de 1999, como Vicario Cooperador del padre Pedro Pablo Ortiz Henao, atendiendo también a la población rural de varios corregimientos como Mayapo y El Pájaro.

En abril del año 2000 fue trasladado a la ciudad de Riohacha para administrar la Casa Pastoral de la Diócesis, y brindar sus oficios religiosos a la comunidad de los barrios Las Tunas, Comunitario, Los Cerezos y sus alrededores.

En el 2001, monseñor Armando Larios Jiménez, lo nombró por primera vez Párroco de la iglesia Santísima Trinidad de Riohacha y en enero de 2002, lo trasladaron a su tierra natal; Maicao, donde permaneció hasta el 15 de abril de 2008, cuando fue trasladado a la parroquia San José de Barrancas.

En enero de 2010, monseñor Héctor Salah Zuleta, lo trasladó a prestar sus servicios en la Catedral Nuestra Señora de Los Remedios, hasta marzo de 2018, cuando fue trasladado nuevamente a la tierra que lo vio nacer, como párroco de la iglesia Nuestra Señora del Carmen.

Es de resaltar que el padre Yefferson en las diferentes parroquias que ha dirigido, logra siempre afianzar su cariño y el respeto de las comunidades cristianas, quienes reconocen su trabajo evangelizador.