Trabajando en equipo, estos jóvenes que se conocieron en el internado, están cerrando las brechas de la desigualdad.
Trabajando en equipo, estos jóvenes que se conocieron en el internado, están cerrando las brechas de la desigualdad.
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Me miró con sus enormes ojos color miel y se lanzó a mis brazos gritando papá…papá…me soltó, dio media vuelta y a cada mujer que vio en ese recinto le preguntaba ansioso: “¿Quieres ser mi mamá?”.

No se trata de un hijo mío y tampoco es hijo de alguna de las mujeres que corren afectuosas a abrazarlo para calmar su ansiedad. Es pedrito* (nombre cambiado para proteger su identidad), tiene aproximadamente 9 años de edad, es un niño venezolano.

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En esta modesta edificación funciona el internado Restaurar.
En esta modesta edificación funciona el internado Restaurar.

Sigo caminando y escucho una voz que sale de un salón contiguo al comedor. ”Soy Harry*, gracias por estar atento al desarrollo de las noticias de Restaurar en el informativo de hoy en el que les vamos a contar cómo cuidar de nuestra salud, hacer deporte, fabricar pan y galletas y escoger la música de moda… ¡bienvenidos!… descubro que están haciendo un libreto de radio. Son cinco chicos y dos comunicadores sociales que adelantan una clase de prensa.

Estos son algunos de los panes que fabrican los jóvenes en el internado Restaurar de Riohacha.
Estos son algunos de los panes que fabrican los jóvenes en el internado Restaurar de Riohacha.

Viví este par de escenas en la visita que realicé al internado que el Icbf tiene en operatividad con la fundación Restaurar en el barrio Gustavo Rojas Pinilla de Riohacha, en el que se atienden psicosocialmente a 50 niños y adolescentes guajiros y migrantes venezolanos con derechos vulnerados, dentro de procesos de restablecimiento de derechos tutelados por el Icbf y por el personal de profesionales que durante 24 horas atienden a los beneficiarios de esta modalidad estatal de protección.

En el internado son albergados para la recuperación de sus lazos de cuidado y afectividad, menores que se encontraban expuestos a los riesgos de permanencia en calle y algunos, que han sido abandonados a su suerte por parte de sus familiares.

Allí se les proporciona alimentación en cinco tiempos; desayuno, merienda de la mañana, almuerzo, merienda en tarde y cena, bajo patrón nutricional establecido por el Icbf, dormitorios cómodos, capacitación en panadería, repostería, zapatería básica, bisutería, granja escolar y dinámicas de recreación y deportes.

En cada uno de los niños y adolescentes que se encuentran bajo la protección del Icbf en la modalidad de internado hay una historia de dolor, angustia y desespero, que obviamente a veces les genera crisis como a cualquier ser humano que se encuentre afectado por estas circunstancias«, indicó Judith Pacheco Russo, la representante legal de la fundación Restaurar.

En el internado los chicos usuarios, hacen panes, galletas, tortas y donuts de diversos sabores que utilizan como parte de su minuta alimentaria y que aspiran en cortos plazos a vender previo encargo y a bajos costos, para mantener la línea de materia prima necesaria y seguir ejecutando este proyecto que va encaminado a fortalecer sus proyectos de vida, a través del emprendimiento.

Otro grupo, se dedica a estudiar temas específicos para armar, presentar y emitir su programa informativo a través de una emisora online aliada de la fundación y ejecutan un plan piloto de comunicación social que les motiva alegría y exploración de conocimiento, que fortalece además el proceso de escolaridad en que están incluidos varios de ellos.

Restaurar ha desplegado un plan de socialización de los servicios de asistencia que presta en La Guajira en las modalidades de internado y de hogares sustitutos en busca de apoyo por parte de entidades sociales que tengan el mismo fin de servir para la dignificación de la calidad de vida de los menores de esta zona del país.

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