Comisión de expertos revisa estructuras físicas de sedes escolares para determinar si quedaron aptas
Los colegios localizados a un costado del batallón Cartagena, donde la mañana de este jueves se presentó un incendio que destruyó el área de armería y generó pavor entre los estudiantes de varias instituciones educativas por los estruendos de las municiones y explosivos de gran poder, no fueron habilitados para recibir este viernes 23 de agosto a los estudiantes, y existe la posibilidad de que el cierre se prolongue por varios días de la semana entrante.
El comandante del batallón Cartagena y los rectores llegaron a un acuerdo y expidieron boletines a educandos y padres de familia para que esperen hasta nueva orden el llamado de retorno a clases.

“No tendremos problemas porque seguramente ampliaremos el término de horas o días habilitados para recuperar lo que se pierda por este asunto, pero estamos seguros de que lo primero es la salud y la vida de nuestros estudiantes, y no retornarán hasta cuando los funcionarios del Ejército y los expertos de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y Desastres entreguen un informe en el que indiquen que la estructura o planta física de nuestra institución no representa riesgo alguno”, manifestó José Guillermo Avilán Pinzón, rector del Gimnasio Cerromar, institución que colinda con la guarnición militar afectada.
Daños en los tejados y vidrios del colegio
En la primera inspección que se hizo por el rector y oficiales del batallón en el colegio la noche del mismo jueves, se pudo observar a simple vista que hay destrozos, principalmente en lo que tiene que ver con el tejado de varios bloques y los vidrios de las áreas que están más cercanas al epicentro del incendio y las detonaciones que fueron de una magnitud muy alta.
“No hemos visto fallas en la estructura como vigas, paredes y otras zonas, pero la inspección debe ser efectuada por personal especializado. Desde esta mañana (viernes 23 de agosto), estoy con personal del batallón Cartagena y la voz que me entregan indica que más tarde autorizarán la entrada de soldados para que se inicie la recolección de escombros y basura que se generó por las explosiones y la caída de algún material”, dijo el rector Avilán Pinzón.
No hubo problemas en la evacuación del colegio

Uno de los hechos que mantiene optimistas a los directivos educativos en medio del grave problema que se produjo con la explosión del material de guerra de alto calibre y gran poder devastador, es lo exitoso de la evacuación. “Nuestra institución ha trabajado en simulacros de evacuación y eso nos sirvió mucho. Cuando recibimos la información de que había un incendio en la armería y la situación se agravaría con el paso de minutos y horas, iniciamos la evacuación conforme a nuestro protocolo”.

El rector dice que todo fue muy rápido, incluso en la zona de la primaria, pero actuar en vivo desviste asuntos que parecían de poco riesgo, pero que en realidad no deben repetirse. “Vamos a seguir trabajando en estos simulacros, porque no todas las personas, y sobre todo los niños, actúan de la misma manera. Ayer tuvimos que estar muy pendientes porque cuando se dio la orden de evacuar, algunos niños y adolescentes quisieron volver a la zona donde guardan sus maletines, y eso no se debe permitir porque lo más valioso es la vida y la salud de cada persona. Nos fue muy bien, pero vamos a seguir mejorando”, dijo el rector José Guillermo Avilán.
La universidad también suspendió las clases
La sede de la universidad de La Guajira también permaneció desocupada desde la mañana de este viernes, y probablemente se cumplan los mismos protocolos de seguridad del Cerromar.
Cabe destacar que la evacuación de la universidad de La Guajira fue muy rápida, atendiendo la cantidad de estudiantes que estaban en clase, la cual podría superar los mil educandos. No todos los buses del alma máter fueron suficientes, pero los jóvenes salieron muy deprisa a la carretera troncal del Caribe, que está al lado, y enseguida emprendieron la marcha para llegar al perímetro urbano, que está localizado a unos 5 kilómetros.
Reubicar el búnker donde se guardan los explosivos
El rector consultado manifestó que, como tarea que se ha trazado y que seguramente socializará con el rector de la UniGuajira, se tiene la de dirigir las comunicaciones necesarias a las autoridades competentes, para que se proceda a tener el búnker donde se guardan las municiones, armas y explosivos, lo más lejos posible de las áreas en las que se encuentren construcciones de civiles, sobre todo, como en el caso actual donde las construcciones son de establecimientos educativos.











