El dolor por la pérdida de dos policías sigue vivo en el suroeste antioqueño. Sus muertes, ocurridas en hechos separados durante 2025, dejaron familias devastadas y comunidades con secuelas por la violencia. Hoy, la justicia avanza con la judicialización de un hombre señalado como uno de los responsables.
La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez a Luis Argiro Cossio, conocido como alias ‘Guajiro’, a quien señala como presunto cabecilla de una subestructura del ‘Clan del Golfo’. El proceso busca esclarecer los hechos y determinar responsabilidades dentro del marco legal.

Hechos que enlutan a la fuerza pública
Según la investigación, uno de los casos ocurrió el 16 de abril de 2025 en zona rural del municipio de Salgar. Allí, durante un ataque con explosivos contra la fuerza pública, perdió la vida el subintendente Nelson Humberto Cárdenas Carmona, en un hecho que conmocionó a la región.
Meses después, el 10 de julio, otro crimen golpeó a la Policía Nacional. El patrullero Luis Carlos González Bejarano fue asesinado con arma de fuego en el corregimiento Santa Rita, municipio de Andes. El atacante huyó del lugar, dejando una nueva herida abierta en la institución.
Imputaciones y decisiones judiciales
Con base en el material probatorio, un fiscal imputó a Cossio varios delitos, entre ellos homicidio, concierto para delinquir y porte ilegal de armas y explosivos, todos en su forma agravada. La Fiscalía sostiene que las conductas fueron cometidas de manera consciente y organizada.
Durante las audiencias preliminares, el procesado, oriundo de Maicao, La Guajira, no aceptó los cargos. Un juez de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras el proceso continúa su curso conforme a la ley.
Captura y avance de la investigación
La captura se produjo tras un enfrentamiento entre la Policía Nacional y el grupo armado ilegal al que presuntamente pertenecía. En el operativo fueron incautadas armas, municiones, radios de comunicación y otros elementos clave para la investigación.
Las autoridades señalaron que estos resultados fortalecen el proceso judicial y envían un mensaje de respaldo a las familias de las víctimas. Aunque el dolor persiste, el avance del caso representa un paso hacia la verdad y la justicia para los policías caídos.











