José Silva de Nación Wayuu, Misael Velásquez de la Gobernación y el profesor José Quintero, afirman que es la mejor forma de ganar en los proyectos
Con un lleno absoluto en el teatro físico de la biblioteca virtual Héctor Salah Zuleta de Riohacha, se llevó a cabo el V Congreso de Autoridades Tradicionales del pueblo wayuu durante la mañana y parte de la tarde de este martes 6 de mayo, donde se había diseñado un encuentro Con autoridades del orden local, departamental y representante de varias compañías minero energéticas, pues uno de los ejes transversales del congreso wayuu número V, era el de un diálogo intercultural y verdaderamente genuino entorno a los deberes y derechos de las comunidades aborígenes, guajiros en general y los voceros de las compañías que hoy están explorando o explotando los recursos naturales que proporciona este territorio.
Con un atraso en el horario de inicio, ocasionado, según el representante de la ONG Nación Wayuu José Silva Duarte, “en un bloqueo a la vía nacional por nuestros hermanos indígenas a la altura de Aremasain, donde estuvieron reclamando derechos vulnerados y por las condiciones ambientales que hicieron caer fuertes lluvias desde la mañana de este martes en diferentes sectores de la península, debimos esperar mucho tiempo hasta cuando las condiciones climáticas fueran favorables y las negociaciones con los organizadores de la protesta permitieran arreglos y el consecuente despeje de la arteria vial Troncal del Caribe”, dijo.

La intención es convertirse en socios de los proyectos
En la intervención de bienvenida hecha por el abogado José Silva Duarte, se hizo un planteamiento que sería de los más importantes de todos los tiempos en las reclamaciones que hacen los wayuu a la hora de permitir el acceso de las compañías, nacionales o extranjeras a su territorio, y este tiene que ver con la participación del pueblo wayuu en el paquete accionario de las empresas que llegan.
Los intervinientes, además de Silva Duarte, el profesor José Quintero Baldovino, recordaron una intervención hecha en La Guajira por el Presidente de los colombianos Gustavo Petro Urrego, quien hizo un llamado al pueblo guajiro para que no se contentara con peñas cosas que obtienen por una sola vez en las consultas previas, y en cambio, en su condición de dueños ancestrales del territorio a Intervenir, pidieran convertirse en socios, en activistas y copropietarios de las utilidades jugosas que deja este tipo de negocios.
Esa insinuación del Presidente, ha sido acogida por buena parte de la dirigencia y al parecer podría ser una de las exigencias que se podrían plantear a Ecopetrol, Petrobras y el Gobierno nacional en explotación de gas natural que viene para el proyecto Sirius II.
Apostar a lo mejor del negocio
El secretario de Gobierno del departamento y delegado del gobernador, el abogado Misael Velásquez Granadillo, al referirse a la propuesta de que los wayuu y algunos entes territoriales sean socios de esas empresas explotadoras de los recursos naturales de la península, indicó que está completamente de acuerdo. “eso no es la primera vez que yo lo dijo, en muchas ocasiones he insistido en que lo mejor que le pueda pasar al pueblo wayuu y los entes territoriales, es ser socio de un proyecto minero energético de tanta envergadura y además con una responsabilidad tan grande en una empresa en la que tienen acciones, no sería muy frecuente un bloque vial o parálisis de la producción a lo que les pertenece”.

“No somos responsables de la salida de varias empresas”
El presidente de la ONG de Derechos Humanos Nación Wayuu, José Silva Duarte, dijo que se ha sido injusto con ellos por muchos líderes empresariales y hasta varios medios periodísticos de la capital del País, quienes sin un cabal conocimiento de lo que pasa en las provincias de Colombia, se han atrevido a decir que en el caso del retiro de varias compañías que habían iniciado los más grandes proyectos de generación eólica como el caso de Alpha y Beta buena responsabilidad para que hubieran abandonado es del pueblo wayuu que los sometió con bloqueos viales y toma de las instalaciones hasta el cansancio.
En cambio, José Silva sostiene que hay un actor que ha sido fundamental y permanece callado cada vez que una empresa se retira. “Se trata de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). es ella y no nosotros los que aburrimos a los inversionistas, los aplazan para entregar la documentación hasta el cansancio y fundamentalmente es quizás la mayor causa por la que algunos alzaron vuelo de la península”, expresó el representante de Nación Wayuu.














