La Boca de Camarones, un potencial turístico se esconde ahí y que sus pobladores deben explotar.
La Boca de Camarones, un potencial turístico se esconde ahí y que sus pobladores deben explotar.
-Publicidad-
-Publicidad-

El Corregimiento de Camarones se proyecta como municipio para el año 2032.

Por lo menos, esa ha sido la meta de un selecto grupo de profesionales y líderes políticos, entre los que se destacan los distinguidos Amylkar David Acosta Medina y Rafael Ricardo Ceballos Sierra, quienes con otro tanto, ven en dicha mutación, la solución a los problemas de Camarones.

Los camaroneros han tenido que sufrir de todo. Pobreza al más alto nivel, falta de educación, falta de oportunidades laborales, drogadicción, falta de agua potable, y un interminable listado de dificultades que colmarían los espacios del presente escrito.

-Publicidad-

Es por ello, que dicha pretensión no suena descabellada si se dimensiona su población, tamaño y potencial turístico.

La tierra del Luis A. Robles y el Almirante José Prudencio Padilla, desea tener su propio burgomaestre, y que sea este el que vele por los intereses del pueblo; para lo cual, contar con el timonel del economista Amylkar Acosta es una prenda de garantía.

La Boca de Camarones, un potencial turístico se esconde ahí y que sus pobladores deben explotar.
La Boca de Camarones, un potencial turístico se esconde ahí y que sus pobladores deben explotar.

Sin embargo, tampoco se puede desconocer que Camarones ha gozado del privilegio de haber tenido a varios de sus hijos como alcaldes de Riohacha: Milder Choles López, Jaider Curiel Choles, Rafael Ceballos Sierra y Fabio David Velázquez Rivadeneira. Es decir, que la explicación de buscar un alcalde de Camarones y para Camarones, sólo sugeriría que los ya mencionados no hicieron lo suficiente por el pueblo.

Hace más de 10 años, los dirigentes de entonces, como Vicente Borrego, Alcides Choles y otros líderes quienes también deseaban que Camarones fuera Municipio.

 

La dirigencia habían hasta delimitado el corregimiento que se segregaría de Riohacha y se llevaría un globo de tierra que incluye puente Guerrero hasta llegar al poblado de puente Bomba y todo el corredor minero, que incluyen los corregimientos de Matitas, Choles, Tigreras y hasta limitar con el Mar Caribe.

Por otro lado. Si bien 12 años (11, porque el 2020 ya se acabó), es suficiente tiempo para preparar todo lo referente a la normatividad necesaria, así como el lobby en el gobierno nacional (el cual es crucial en este tipo de procesos), parece ser ínfimo a la hora de evaluar si la población está preparada para asumir el reto.

Es decir, ¿está orientada la población de Camarones para ser municipio? ¿Estará preparado el pueblo para volcarse de manera adecuada a un turismo sostenible, como base fundamental de su economía? ¿Estará educada su población para abastecer de conocimiento, bienes y servicios al futuro municipio dentro de 12 años?

La idea de que Camarones se convierta en Municipio es loable. Nadie puede quitarles el derecho a los camaroneros en ese fin. Sin embargo, la pobreza al interior de la población obliga a pensar en cómo lograr que la metamorfosis del pueblo se haga de manera correcta y que al final beneficie a nativos y no a foráneos.

“Todo lo que el mundo exige de la gente pobre, lo cumplían ellos hasta la saciedad: el padre iba a buscar el desayuno para el pequeño empleado de banco, la madre se sacrificaba por la ropa de gente extraña, la hermana, a la orden de los clientes, corría de un lado para otro detrás del mostrador, pero las fuerzas de la familia ya no daban para más.” Franz Kafka, La Metamorfosis.

-Publicidad-