En la Alta Guajira, donde el agua define la rutina y la esperanza, Corpoguajira acompaña un proceso que va más allá de lo técnico. Su asistencia a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y al Servicio Geológico Colombiano busca recuperar infraestructuras olvidadas y convertirlas nuevamente en fuentes de vida para comunidades indígenas históricamente afectadas por la escasez.
El trabajo en territorio permite entender que cada reservorio es más que una obra física. En Patomana y Puerto Virgen, los equipos evaluaron estructuras que captan agua superficial y de escorrentía, fundamentales durante las lluvias. Su rehabilitación representa una oportunidad concreta para aliviar la incertidumbre diaria de familias que esperan agua segura.

Infraestructura pensada para la vida
La intervención contempla no solo reparar, sino adaptar soluciones a las condiciones reales del territorio. Los reservorios, además de almacenar agua, ayudan a mitigar los efectos de la sequía prolongada. Para las comunidades, estas acciones significan reducir caminatas extensas y riesgos sanitarios asociados al consumo de agua sin tratamiento.
El Servicio Geológico Colombiano avanza en investigaciones para la fabricación de filtros capaces de remover minerales e impurezas. Esta apuesta técnica tiene un profundo sentido humano, el de proteger la salud de niños, adultos mayores y familias enteras que dependen de fuentes hídricas vulnerables.
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Alianzas para un futuro sostenible
Recientemente, el director de Corpoguajira, Samuel Lanao Robles, se reunió con la viceministra de Agua y Saneamiento Básico, Ruth Quevedo, y otras entidades nacionales. Allí se trazaron estrategias para fortalecer el monitoreo de la calidad del agua, recargar acuíferos y asegurar que las infraestructuras sean sostenibles. En la Alta Guajira, cada paso coordinado acerca el derecho al agua a una realidad posible.







