La tarde de este lunes fue epicentro para que el alcalde Genaro Redondo Choles posesionara a Leandro Mejía Díaz como nuevo secretario de Gobierno y a Hugo Bandera como secretario de Desarrollo Económico, en un acto acompañado por familiares de los posesionados, ediles, líderes comunales, periodistas y ciudadanos.
La posesión se vivió como un encuentro con la comunidad. El mandatario habló de la necesidad de volver a caminar los barrios, de recuperar la confianza y de hacer sentir la presencia del Estado en cada rincón del distrito, incluyendo las zonas rurales e indígenas.

La seguridad y el espacio público, tareas urgentes
Durante su intervención, el alcalde se refirió a la seguridad ciudadana. Señaló que será una prioridad para la secretaría de Gobierno, con trabajo articulado entre Policía, fuerzas militares y organismos de investigación, buscando respuestas a las preocupaciones diarias de la gente.
También anunció que a partir del 31 de enero comenzarán acciones para la recuperación del espacio público. Estas medidas estarán acompañadas de procesos pedagógicos y del apoyo de varias secretarías, con el objetivo de ordenar la ciudad sin perder el respeto por quienes viven del rebusque diario.
Leandro Mejía Díaz llega por segunda vez a la cartera de Gobierno con una historia cercana a las comunidades. Contador público y líder social, suma más de dos décadas de trabajo comunitario, experiencia que, según el alcalde, será importante para fortalecer la convivencia y mejorar la relación entre ciudadanía e institucionalidad.

Impulsar oportunidades para la gente
En Desarrollo Económico, Hugo Bandera asume el reto de mover ideas y proyectos que generen empleo y oportunidades. Ingeniero eléctrico y especialista en gestión pública, ha trabajado tanto en el sector público como en el privado, lo que le permite entender las necesidades de los emprendedores locales.
Por su parte, el alcalde, Genaro Redondo destacó el acompañamiento ciudadano y recordó que gobernar no es imponer, sino escuchar. La expectativa ahora está puesta en que las palabras se traduzcan en acciones que mejoren la vida cotidiana de los riohacheros.














